La nanomedicina es conocida como la aplicación de la nanotecnología en la medicina, es decir, la aplicación en el cuerpo humano de estructuras moleculares con dimensiones similares o más pequeña a las de los virus, con el fin de diagnosticar o tratar enfermedades, según un reporte difundido por la Agencia Informativa Conacyt.

En México los avances en materia de nanomedicina son variados, como muestra, la doctora Daniela Salado-Leza, del campus Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señaló que la versatilidad de esta disciplina es una respuesta actual para atacar las grandes enfermedades, incluido el cáncer.

Añadió que la nanomedicina basa su versatilidad en los nanomateriales utilizados, ya que los convierte en transportes con propiedades únicas y de relevancia biomédica. Además de cumplir con características específicas para la atención médica.

La ventaja de estos nanomateriales (o robots en una visión más futurista) radica que en son el transporte para implementar tratamientos distintos a los convencionales, donde incluso, detalló la especialista de la UAM, se pueden hacer combinaciones de distintas terapias, o bien, medicina personalizada.

Además, los nanomateriales pueden dividirse en orgánicos e inorgánicos, con los cual se buscará que sean biocompatibles y puedan ser introducidos al cuerpo sin causar daño.

Por otra parte, científicos de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollaron un mecanismo para incrementar, mediante el uso de nanopartículas de oro (AuNP), la rugosidad de la membrana de las células de cáncer de mama, favoreciendo la destrucción celular sin dañar las que están sanas.

La Agencia Informativa Conacyt difundió que derivado de esta investigación un equipo de especialistas obtuvieron el Premio a la Investigación 2017.

Este equipo fue integrado por Carlos Lara Cruz y Javier Esteban Jiménez Salazar, egresados del doctorado en Biología Experimental; así como Pablo Damián Matsumura y Nikola Batina Skeledzija, académicos de los departamentos de Biología de la Reproducción y Química, respectivamente, además de Eva Ramón Gallegos, catedrática de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Los autores del trabajo lograron incorporar nanopartículas de oro, lo cual incrementa la rugosidad de la membrana en las células de cáncer de mama.

Su proyecto resultó de un estudio multidisciplinario realizado desde hace más de seis años, cuyo propósito es atacar el padecimiento desde un punto de vista específico, con el fin de que sólo las células cancerosas mueran.

Si bien se desconocen los mecanismos por los cuales las nanopartículas incrementan esa característica, este aumento genera que aquellas afectadas puedan captar mayor cantidad de nanoesferas de oro y, por tanto, sean destruidas con menor número de nanopartículas y de una manera más eficiente y específica, señalaron los científicos en el reporte de la Agencia Informativa Conacyt.

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1 COMENTARIO

  1. Conacyt ha logrado apoyar a gran número estudiantes en el extranjero para continuar con investigaciones en temas de biotecnología, felicidades conacyt

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